22/06/2024
La práctica deportiva, sea en competición o no, está sujeta a la eventualidad de sufrir lesiones de diferentes tipos que afectan al conjunto del sistema musculo-esquelético y del que forman parte, además de los huesos, los músculos, los ligamentos, los tendones y las articulaciones. Cabe hacer una mención especial a la columna vertebral, ya que las lesiones musculares pueden generar problemas más serios y las articulares pueden llegar a ser especialmente graves.
Lesiones musculares:
· Contusión. Se producen por un golpe sobre el músculo y pueden ocasionar,
inflamación, dolor y hematoma.
· Calambre. El músculo se contrae de forma súbita y se acorta durante unos
instantes, produciendo un intenso dolor que dura unos instantes antes de
calmarse.
· Contractura. En este caso la contracción repentina del músculo se mantiene en el
tiempo, causando dolor y limitando el movimiento.
· Distensión. Se genera cuando el músculo se estira más de lo que puede abarcar.
· Rotura fibrilar o desgarro muscular. Se rompen una o varias fibras del tejido
muscular y su gravedad depende de la extensión de la lesión y de su duración.
· Rotura muscular completa. El músculo se rompe completamente. El dolor es
intenso y se siente la imposibilidad de mover el músculo.
Lesiones tendinosas
· Tendinitis de inserción o entesitis. Se caracteriza por la inflamación de las
inserciones de los tendones en el hueso debido a microrroturas fibrilares causadas
por sobrecarga.
· Tendinitis. En este caso generalmente se inflama el cuerpo del tendón.
· Rotura parcial. Suele producirse especialmente en los tendones más largos y se
caracteriza por la rotura de unas pocas fibras.
· Rotura total. Se rompe el tendón completamente y suele ocurrir en los deportistas
más veteranos.
· Luxación. Se produce el desplazamiento del tendón de su posición natural al
realizar determinados movimientos. Es una lesión muy poco frecuente.