04/06/2026
Por años se pensó que los niños prepúberes no podrían realizar trabajos de fuerza con pesas, ya que podía afectar al crecimiento y dejarlos convertidos en musculosos enanitos. En realidad multitud de estudios han podido comprobar hay nada de esto, más bien lo contrario.
En una revisión de varios estudios con niños preadolescentes se comprobó que el ejercicio con pesas era eficaz para aumentar la fuerza, con ganancias que los situaban por encima del 76% de los demás niños.
El ejercicio de fuerza no solo es seguro para los niños y las niñas, sino que favorece su desarrollo atlético, especialmente en un momento en el que según datos de la OMS el sobrepeso infantil alcanza en España el 40%, y la obesidad un 19%.
Cuando los paleontólogos desentierran restos de nuestros antepasados cazadores recolectores, es normal hablar de su robustez y excelente forma física comparada con los humanos modernos, que tienen esqueletos más débiles, estos humanos prehistóricos caminaban, movían troncos y piedras, etc. Nada hace pensar que los niños se libraran de estas tareas.
Según la Sociedad Canadiense para la Fisiología del Ejercicio no existe una edad mínima para que los niños hagan ejercicios de fuerza, aunque siempre hay que adaptar las cargas a su capacidad, entrenando de dos a tres días por semana en días no consecutivos.
MUCHO CUIDADO: Los niños aumentan su fuerza con el entrenamiento de sobrecarga, pero no disponen de las hormonas necesarias para aumentar su masa muscular, ya que esas empezarán a producirse en sus cuerpos a partir de la pubertad. Por eso un programa progresivo de hipertrofia en el que se aumenta la carga constantemente buscando llegar a pesos máximos no funciona y puede ser contraproducente. Así que nada de batir récords.
El problema se da cuando "supuestos profesionales del deporte", aplican cargas exageradas, elevando los volúmenes, las intensidades, sobrepasando la cantidad de saltos pliométricos, lo cual si o si va a provocar lesiones en los niños y niñas, por eso les recomiendo ESTUDIAR.
Profe Paulo...