27/03/2026
✍️Con un amanecer de pintura, me sentí afortunada de poder contemplar esos tonos cálidos que solo en momentos clave del día se dejan apreciar, justo en la transición entre la noche y el día, o entre el día y la noche. Bendecida, me reconozco al darme el tiempo y la presencia para observar. Es en la transición donde, con paciencia y admiración, suceden los cambios. Gracias, vida en movimiento.
Aún absorta en mis reflexiones, salí al patio con mi taza favorita en mano y el agüita con limón y jengibre que me ayuda a iniciar la mañana. En el Día del Abrazo, detuvo su vuelo frente a mí, a escaso metro y medio, un bello colibrí que llegó a saludar. Cinco segundos que pusieron en pausa la vida; porque, cuando uno está en el presente, así es el tiempo: eterno. Nos saludamos, sonreímos, y se fue a la velocidad de la luz, encontrándose con otro igual que disfrutaba de las flores cercanas.
Con ese amanecer de colores cálidos, me encontraba soñando, disfrutando y agradeciendo la fresca mañana. Ya con el último traguito de agua tibia en la taza, la coloqué en la mesita de al lado y… ¡sorpresa! El sonido de la cerámica estrellándose contra el suelo terminó de despertarme.
¡Mi taza!
¡Mi taza favorita, de protección!
Tal vez tenía que ser así.
Tal vez cumplió su propósito.
Tal vez me protegió de algo y hoy es su tiempo de transición.
Algunas cosas se dañan y siguen funcionando: chuecas, imperfectas, pero nos sacan del apuro. Otras, en definitiva, dejan de servir por completo y ya no hay manera de remediarlo. Lección de vida. La vida en movimiento. El día acaba y se transforma. Aquí estoy, en transformación consciente.
Mi taza, bella, perfecta, favorita, me la había regalado mi mejor amiga: hermana del alma, cómplice de vida. La vio y pensó en mí. Me la dio en mi cumpleaños. Era grande, gruesa, blanco-gris, con el diseño de una mano de protección.
Habían pasado cuatro días desde que volví a usarla, pues había estado utilizando otra de mis favoritas: una taza perfectamente imperfecta de Navidad, con Snoopy haciendo de las suyas. Disfrutaba, aún soñadora, del amanecer de pintura, cuando la sorpresa terminó por despertarme.
🌀💜🙏