06/05/2026
Las madres son de carne, hueso y emociones.
Se cansan, se abruman, a veces se rompen un poco. Ellas sí lo notan.
Durante mucho tiempo, la maternidad se dibujó como una versión imposible: estar siempre, poder con todo, no quebrarse nunca. Y a eso lo llamamos “buena madre”, “madre ejemplar”, “pero si vos quisiste ser madre”.
𝙋𝙚𝙧𝙤 𝙚𝙣 𝘾𝙖𝙨𝙖 𝙉𝙞𝙙𝙖 𝙘𝙧𝙚𝙚𝙢𝙤𝙨 𝙤𝙩𝙧𝙖 𝙘𝙤𝙨𝙖.
Creemos que una madre cuidada, escuchada y acompañada
no es menos fuerte, es más humana. Y desde ahí, puede maternar mejor.
Porque una madre que sufre en silencio no está siendo fuerte,
está necesitando red.
Hoy celebramos la salud materna como lo que realmente es:
un derecho, un proceso y un camino que no se transita sola 🤍