03/08/2026
Aquel extraño artefacto llegó una noche sin previo aviso, ningún ruido misterioso, ni comportamiento extraño de los animales.
Solo un silencio profundo, sobrenatural e inquietante. Como si la presencia de los seres que tripulaban la nave absorbieran el volumen de todo lo que estaba por debajo del cielo.
Los árboles se agitaban como movidos por el viento, pero no se oía nada, ni siquiera escuchaba mis pensamientos.
Entonces me di cuenta, de la increíble calma que se apoderó de mí en ese momento, todo el peso de mi cuerpo se desvaneció, sentí tanta ligereza en mi ser que mis pies se separaron del suelo, comencé a elevarme lentamente, desde la tierra hacia el infinito universo.
De pronto me encontraba en la nave con tres seres de muy interesante aspecto, no dijeron nada pero podía entenderlos, sentí una energía poderosa en sus ojos negros.
Atravesamos galaxias enteras en tan solo un parpadeo, mi mente, sin juicios, observaba con curiosidad el momento. Tuve una sensación en el espacio de que ya no existía el tiempo, nada tenía sentido al querer comprenderlo con mi pensamiento.
Todo se iluminó en mi interior al advertir lo extraordinario de ese suceso, parecía que estaba despertando en el interior de mi sueños.
Mi cuerpo se volvió transparente, miré mis manos y pude ver hacia dentro, había soles, meteoros y estrellas que por mis venas iban fluyendo, fue ahí que los tres seres me abrazaron, haciéndonos uno con el universo.