25/08/2026
Elegí estos títulos porque de una u otra manera, llegaron a tocar algo que durante mucho tiempo estuvo muy presente en mi vida:
la necesidad de agradar,
de hacerlo bien,
de no incomodar,
de ser fuerte,
de no pedir demasiado,
de no querer demasiado,
de tener todo bajo control.
Y quizá por eso los tengo tran presentes.
Porque algunos libros no llegan para enseñarte algo completamente nuevo.
Llegan para ponerle palabras a algo que ya sabías, pero que todavía no te habías atrevido a mirar de frente.
📖 El síndrome de la niña buena me hizo cuestionar cuánto de mi vida estaba construido alrededor de agradar.
📖 Indomable me recordó que no todo en mí tenía que ser domesticado para ser aceptado.
📖 Cómo mandar a la mi**da de forma educada me hizo mirar los límites desde otro lugar: decir que no también puede ser una forma de cuidarme.
📖 El poder de ser vulnerable me recordó que mostrarme como soy no me hace menos fuerte.
📖 Y La ambición también es dulce me hizo reconciliarme con una idea que me encanta: puedo querer más sin dejar de ser una mujer sensible, consciente y buena.
Y quizá eso es lo que más me gusta de leer.
Que un libro puede acompañarte sin decirte quién tienes que ser.
Puede simplemente hacerte una pregunta.
Y después eres tú quien decide qué hacer con ella.
Hoy, en el Día del Lector, estos son cinco libros que me han dejado preguntas, movimientos y aprendizajes que todavía llevo conmigo. 🤍
Ahora quiero conocer el tuyo:
¿Qué libro te hizo cuestionarte algo que dabas por hecho sobre ti, sobre la vida o sobre la mujer que “tenías que ser”?
Déjamelo en comentarios.
Puede que tu recomendación sea justo el libro que otra mujer necesita encontrar hoy. 📚✨
Y si alguno de estos cinco te llamó especialmente la atención…
guarda este post para volver a él cuando estés buscando tu próxima lectura. 🤍