01/09/2026
Nuestros pensamientos son reales, aunque no necesariamente verdad.
El cerebro está interpreta constantemente lo que vivimos. Por supervivencia aprende a completar información, buscar patrones, anticipar escenarios y utilizar experiencias pasadas para construir una explicación de lo que está sucediendo.
Por eso podemos tener pensamientos que se sienten completamente ciertos… y aun así estar equivocados 😳
De hecho, una de las habilidades que más entrenamos en terapia es aprender a defusionarnos de nuestros pensamientos: observarlos como eventos mentales, en lugar de asumir que cada pensamiento es un hecho.
Así que la próxima vez que aparezca un “seguro que…”, “y si…”“siempre…”, “nunca…” o “esto significa que…”, quizá puedas hacer una pequeña pausa y preguntarte: ¿Estoy frente a un hecho o frente a una interpretación de mi mente? 🤔
Porque pensar algo es humano, pero creer que todo lo que pensamos es verdad… es traicionarnos. 😬
Hoy te invito a observa un pensamiento de esos que te visitan con frecuencia y pregúntate: ¿es un hecho o es una historia que mi mente está contando?
Si te sirve, guarda este post para recordarlo cuando lo necesites. 💜