01/06/2026
A veces creemos que tendremos paz cuando:
todo salga como esperamos, cuando ya no haya pendientes, cuando desaparezca la incertidumbre,
o cuando sintamos que “tenemos el control”.
Pero vivir intentando controlar todo también cansa.
Porque la vida cambia.
Las personas cambian.
Los planes cambian.
Y cuando nuestra estabilidad depende de que nada se mueva, cualquier cosa puede sentirse como amenaza.
La paz no siempre viene de controlar lo que pasa afuera.
A veces viene de aprender que puedes sostenerte incluso cuando las cosas no salen exactamente como esperabas.