01/09/2026
“Si no lo siento, no pasa nada.”
No. Y justo ahí está el problema.
Cuando existe una lesión medular o una condición que altera la sensibilidad, una persona puede no percibir de la misma manera el dolor, la presión, la temperatura o la fricción.
Por eso una zona puede estar lesionándose sin que aparezca la típica señal de alarma: el dolor.
Y esto es especialmente importante en las zonas de apoyo y en aquellas que están expuestas a presión o fricción durante mucho tiempo.
👉🏾 Revisar la piel diariamente, realizar cambios de posición, cuidar las superficies de apoyo y detectar cambios de color, temperatura, textura o presencia de heridas puede hacer una diferencia enorme.
Y ojo con esto:
que una úlcera cierre no significa que el riesgo desapareció.
Después hay que valorar por qué apareció, revisar los factores que favorecieron su desarrollo y trabajar para disminuir el riesgo de que vuelva a aparecer.
Y cuando además afecta la zona que participa en la intimidad, también necesitamos hablar de posiciones, presión, fricción, sensibilidad y seguridad durante los encuentros.
De esto también se trata la fisiosexualidad: integrar la función corporal con la vida íntima, sin dejar fuera las complicaciones que pueden aparecer en el camino.
💬 Ahora cuéntame: ¿habías pensado que una persona puede tener una lesión importante sin sentir dolor?
🔖 Guárdalo. Especialmente si tú o alguien cercano vive con lesión medular, paraplejia, mielomeningocele o alteraciones de sensibilidad.
🔁 Compártelo. Esta información puede evitar que alguien ignore una señal importante.
Y si quieres conocer más sobre FISIOSEXUALIDAD y mi trabajo:
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Los TQM 🫶🏾