14/05/2026
“Las raíces profundas nacen en temporadas donde el alma aprendió a depender de Dios.” 🌿
"Son como árboles plantados a la orilla de un río, que siempre dan fruto en su tiempo.
Sus hojas nunca se marchitan y prosperan en todo lo que hacen. -Salmo 1:3
Los árboles no desarrollan raíces profundas por casualidad. Las raíces crecen hacia abajo cuando necesitan sobrevivir, encontrar agua en tiempos de sequía y mantenerse firmes frente al viento.
Así también trabaja Dios con nosotros.
Hay temporadas donde no entendemos por qué el proceso es tan profundo, por qué el silencio pesa o por qué la tormenta parece interminable… pero debajo de la superficie, Dios está formando raíces.
Raíces que aprenden a buscar Su presencia como agua viva.
Raíces que sostienen el corazón cuando llegan los vientos fuertes.
Raíces que ya no dependen de las circunstancias superficiales, sino de una fuente eterna.
Un árbol con raíces profundas puede permanecer firme aun cuando el clima cambia.
Y una vida arraigada en Dios puede seguir dando fruto aun después de atravesar sequías.
Tal vez esta temporada no está destruyéndote…
tal vez está profundizándote. 🤍