13/02/2025
LA MAGIA DE LA VIDA.
Voy llegando a mi consultorio, enciendo la televisión que está en el recibidor y oigo la siguiente noticia: una planta de tomates nació entre las junturas de los bloques de cemento de la pared, de la barda de la casa de la señora fulanita sin tierra prácticamente.
Me regreso y me detengo a observar la planta que están transmitiendo por televisión.
Ahora pongo atención: Es una planta de tomate con abundantes tomates, y aunque claro está, que lo tomaban hasta por el lado chusco al decir que la señora ya no se preocupaba por comprar tomates porque la plantita le proveía de tomates, dijo algo muy de pasada el locutor, “el milagro de la semillita de querer crecer, que con un poco de humedad se aferró a la vida y creció”
Eso es lo que me llamó la atención. Una semilla se aferró a la vida y cumple su misión. Se desarrolla crece, madura, da frutos, forma parte de la naturaleza y la familia la deja crecer como parte de la naturaleza y respeta su naturaleza.
TODO SER VIVO ES PARTE DE LA NATURALEZA VIVIENTE INCLUYENDO AL SER HUMANO. Todos los seres vivos en la naturaleza se ayudan mutuamente para su desarrollo y crecimiento, es lo que llaman formar un ecosistema. En un ecosistema todo ser vivo está en íntima relación entre sí, desarrollándose no solo dentro de un mismo ambiente físico, sino además dentro de un mismo ambiente social-Todos se ayudan crecer, a desarrollarse, a vivir. En esta ayuda se incluye hasta dar la propia vida por el otro. Las plantas alimentan a los animales, los animales se alimentan de plantas y de otros animales y el hombre se alimenta de planta y animales.
Por eso es que el ser humano, que es un ser pensante, se le debería de enseñar a respetar ese ciclo, y no solo enseñar a respetar sino también a amar ese ciclo y a toda ser viviente
Las grandes cosas empiezan por pequeñas cosas. Sería bien que cuando veas una planta, un árbol, una fruta, una legumbre, la aprecies no solo por lo que te alimenta, sino que la veas con amor, con cariño y sabiendo que al comértela forma parte de ti.
ME VOY A ENFOCAR EN LA SEMILLA.
Toda semilla, cuando encuentra las condiciones mínimas adecuadas va a empezar a desarrollarse; potencialmente está provista de todas las energías para madurarse físicamente hablando. Siempre y cuando se dé una condición: que el ecosistema respete su impulso a su expresión. Por ejemplo que no venga un pajarito y se la coma. O simplemente que la picotee y la destruya. ¡Ya no la dejó crecer!
¿No sé si se dan cuenta de lo increíble que es, que esa semilla de tomate haya crecido en la juntura de dos ladrillos? y no solo creció, está dando frutos, recibiendo los cuidados mínimos por parte de la naturaleza. Mientras no se interfiera con la expresión de sus potencialidades esa semilla va a llevar a cabo su misión.
¿No sé si alguna vez se han preguntado cuando uno visita un bosque, un parque natural, como es que nacen, crecen, se desarrollan, y maduran tantos árboles sin cuidado alguno por parte de nosotros?
Tal vez nosotros podamos guiar su desarrollo, pero no debemos interferir en él.
Así también nosotros traemos muchísimas potencialidades a desarrollar, y en verdad les digo, que si no encontramos oposición a la expresión de nuestras capacidades, vamos a poder llevar a cabo nuestra misión de una manera natural. Vamos a poder expresarnos. Imagínense que a Mozart no le hubiesen dejado expresar su talento desde niño, ¡no hubiese sido el Mozart que fue!
Vendemos semillas
Una mujer soñó que entraba en una tienda recién inaugurada en la plaza del mercado y, para su sorpresa descubrió que Dios se encontraba tras el mostrador.
¿Qué vendes aquí? Le preguntó.
Todo lo que tu corazón desee. Respondió Dios.
Sin atreverse casi a creer lo que estaba oyendo, la mujer se decidió a pedir lo mejor que un ser humano podría desear:
“Deseo paz de espíritu, amor, felicidad, sabiduría y ausencia de temor”, dijo. Y luego, tras un instante de vacilación, añadió: “No solo para mí, sino para todo el mundo”
Dios se sonrió y dijo: “Creo que no me has comprendido, querida. Aquí no vendemos frutos. Únicamente vendemos semillas”
Considero que nuestro desarrollo no es natural, siempre estamos reprimidos por los diferentes representantes de la sociedad, por nuestra cultura, por nuestra clase social, por nuestras leyes etc. y después ya cómo adultos, por nosotros mismos.
Nos urge tomar conciencia de lo que acabo de mencionar, y además actuar, actuar ayudando a que los demás expresen sus potencialidades, y actuar en nosotros mismos para dejarnos expresar nuestras potencialidades.
Alguna vez escribí sobre los talentos, que es un tema que está muy relacionado con lo que hoy comunico.
Mi misión ahora lo sé, es ayudar a que mis pacientes encuentren sus talentos, o si ya los encontraron, ayudarlos a desarrollarlos en toda su potencialidad.
Esta misión la llevo a cabo como doctor, cómo psicólogo y como curandero.
El ser humano consta de tres partes, una parte biológica, una psicológica y una, espiritual
Dentro de poco voy a abrir mi consulta una vez a la semana para avocarme exclusivamente a los problemas de causa espiritual