10/05/2026
Detonantes nerviosos💥
Esta ilustración nace de una idea incómoda pero necesaria:
no todo lo que sentimos justifica cómo reaccionamos.
Muchas personas vivimos con heridas, traumas, ansiedad acumulada, abandono, ira reprimida o mecanismos de defensa que convierten pequeñas situaciones en explosiones emocionales. Y aunque esos detonantes tienen una historia real detrás, siguen siendo nuestra responsabilidad.
La ilustración muestra bombas creciendo dentro de un espacio cotidiano, como si el enojo hubiera aprendido a convivir con nosotros hasta parecer parte de la decoración. Ahí está el peligro: normalizar nuestras reacciones destructivas solo porque “así somos”.
El mundo no puede caminar eternamente de puntillas alrededor de nuestras heridas.
Sanarlas, entenderlas y trabajarlas —muchas veces con ayuda psicológica profesional— también es una forma de amar a quienes nos rodean.
Porque no eres una mala persona por tener detonantes, Pero sí tienes la responsabilidad de no convertirlos en daño para los demás..