16/04/2026
“Nunca es tarde para aprender… y la ciencia lo respalda.” 🧠✨
La historia de Marta Elena nos recuerda algo muy importante: el cerebro necesita seguir activo para mantenerse saludable.
Aprender cosas nuevas —como un idioma, una carrera o incluso una nueva habilidad— estimula la plasticidad cerebral, fortalece la memoria y puede ayudar a retrasar la aparición de enfermedades como la demencia.
No se trata solo de vivir más años, sino de vivirlos con calidad, autonomía y claridad mental.
En consulta lo veo todos los días: los adultos mayores que se mantienen mentalmente activos, curiosos y con propósito, tienen mejor función cognitiva y mejor calidad de vida.
Hoy más que nunca, el mensaje es claro:
Nunca dejes de aprender. Tu cerebro te lo va a agradecer.
Marta Elena Guerra Treviño, con 89 años, rompió el récord de longevidad académica en la UNAM, demostrando que para aprender no hay edad límite.
Marta Elena ingresó a la licenciatura en Letras Inglesas a los 42 años, rompiendo estigmas desde el inicio. Tres décadas después de fijarse la meta, alcanzó el doctorado en Pedagogía. “Es una satisfacción increíble lograr una meta fijada tres décadas antes”, expresó la ahora doctora.
Incluso frente a la brecha digital, Marta mantuvo el deseo de aprender: “Me costó trabajo porque no soy muy ducha para la computación, pero todo mundo me apoyó”, compartió en una entrevista para UNAM Global. Esa “simbiosis” entre su experiencia docente y el apoyo de su comunidad fue la clave para finalizar su tesis.
Marta Elena se graduó el pasado 13 de febrero de 2026, rodeada de familiares y colegas. Y no queda ahí. “Voy a estudiar herbolaria porque ya me realicé en lo que yo quería y ahora esto es por gusto, para ver si puedo ayudar a los demás a que no tomen tanta pastilla”, afirmó al medio de la UNAM.
Como ella misma demuestra: nunca se es demasiado mayor para aprender cuando se tiene un objetivo y la disciplina para no soltarlo.
Fuente: UNAM