13/05/2026
A veces el amor duele… pero no porque amar sea malo, sino porque dimos demasiado a quien no sabía cuidarlo.
Aprendí que no todo lo que se siente bonito al inicio está destinado a quedarse. Hay amores que llegan para enseñarte, para abrirte los ojos, para recordarte cuánto vales… aunque duela aceptarlo.
Hoy entiendo que soltar también es amor propio. Que dejar ir no es perder, es hacer espacio para algo mejor, algo que sí sea recíproco, algo que no duela tanto.
Y aunque hay días difíciles, sigo creyendo en el amor… pero en uno más sano, más tranquilo, más real.
Porque merezco un amor que me dé paz, no dudas.