25/02/2026
*_Palabras que hablan_*
“Oh Señor, tengo tantos enemigos; son muchos los que están en mi contra. Son tantos los que dicen: «¡Dios no lo rescatará!».
Pero tú, oh Señor, eres un escudo que me rodea; eres mi gloria, el que sostiene mi cabeza en alto.
Clamé al Señor, y él me respondió desde su monte santo..”
Salmos 3:1-4 _(NTV)_
Muchas cosas, hábitos o personas, pueden revelarse de repente como tus verdaderos enemigos.
Pueden hacerte sentir inútil y sin salida, tratando de doblegar tu voluntad, manipulando la percepción que tienes de ti mismo y así robarte tu destino, porque saben que cuando eres vulnerable te enfocas solamente en tu dificultad y te apartas de la verdad.
En cambio, cuando a pesar de todo confías en Dios, es Él quien sostiene tu cabeza en alto, el que hace de escudo frente a tus enemigos de modo que dejes de prestar atención a lo que dicen de ti y comiences a creer quién eres en realidad y te enfoques en hacer lo que tienes que hacer sin tratar de agradar a los demás…
Tu eres y vales lo que Dios dice de ti y no lo que dicen los demás.
Él es tu Escudo y tu Gloria. Confía en Él.
Dios te sostendrá y te dará las fuerzas para enfrentar a tus enemigos más cercanos, esos que sin estar en verdadera comunión con Dios, se disfrazan de amigos y sin saber que son usados por el diablo, tratan de doblegar tu voluntad para que falles en hacer lo que Dios te encomendó.
Clama a Dios, Él es tu guardador, Él te responderá.
Ora conmigo:
Señor, gracias porque cada vez que acudo a ti, tú me respondes. Mi vida y mis circunstancias no te son ajenas.
Levanta mi cabeza y sé mi escudo ante la adversidad. En ti está la victoria, la fortaleza y la paz.
En el nombre de Yeshua amén.