23/04/2026
Debemos impulsar todas las estrategias para intentar frenar el aumento de los índices de obesidad.
Pero... ¿cómo ayudar a los que ya tienen obesidad? Para ellos debemos impulsar el tratamiento para disminuir las complicaciones que pueden limitar la vida.
El tratamiento en sí mismo es una forma de prevención. ¿Cómo?
● La prevención de otras enfermedades crónicas: cada kilo perdido reduce el riesgo de diabetes en un 17%. Entre más grasa se pierda, mayor será el beneficio (por ejemplo, tirzepatida reduce en un 94% dicho riesgo). Lo mismo aplica para hipertensión, apnea del sueño, enfermedades cardiovasculares y cáncer (13 tipos se asocian con la obesidad).
● Hay evidencia que demuestra el papel de la epigenética: los padres y madres con obesidad tienen hijos que pueden presentar alteraciones en la expresión de genes que contribuyen a la obesidad. Esto aunado al ambiente en que crecen. Por lo tanto, para reducir el aumento de la obesidad en la próxima generación, es recomendable tratar a la actual.
La prevención y el tratamiento son estrategias inseparables. Es responsabilidad de todos poner nuestro granito de arena.
Tú, ¿qué harás para formar parte del cambio?