21/04/2026
En terapia no existen caminos iguales, porque no existen historias iguales. Cada persona es una experiencias única con heridas, aprendizajes y formas de ver el mundo completamente distintas. Por eso, lo que a alguien le tomó semanas, a otra persona puede llevarle meses… y está bien.
Compararte puede hacerte sentir que vas “lento”, que no estás avanzando lo suficiente o que algo está mal contigo, cuando en realidad estás atravesando tu propio proceso, a tu manera y con tus propios recursos.
Respetar tu ritmo también es parte del proceso terapéutico: aprender a escucharte, a no exigirte desde la prisa y a darte el espacio que necesitas para realmente comprender, integrar y transformar. 🥰