14/10/2026
¿CÓMO MANIPULAN LOS JÓVENES?
Les esperamos en radio.
La manipulación entre adolescentes y jóvenes es un tema importante porque, durante esta etapa, se están consolidando la identidad, la autoestima, la autonomía y las habilidades para establecer relaciones afectivas.
Algunos jóvenes recurren a estrategias manipuladoras para conseguir aceptación, evitar consecuencias, obtener poder sobre sus compañeros o satisfacer sus deseos.
¿Los jóvenes de hoy están aprendiendo a relacionarse desde la empatía y el respeto, o están confundiendo el poder de influir con el derecho a controlar?
Resulta muy interesante analizar cómo la manipulación juvenil puede escalar hacia el acoso escolar, la violencia en el noviazgo o las conductas agresivas, sin asumir que todos los jóvenes que manipulan terminarán desarrollándolas.
Es importante aclarar que no toda conducta manipuladora significa que un joven sea malo ni que tenga un trastorno psicológico. Hay que observar la frecuencia, la intención, el contexto y si existe un patrón de control sobre los demás.
Diez ejemplos cotidianos de manipulación juvenil:
-Chantaje emocional en el noviazgo
Lo que dice:
«Si de verdad me amaras, me darías tu contraseña del celular». Qué busca: convertir el amor en una obligación y controlar la privacidad de la pareja.
-Exclusión social. Lo que dice: «Si te juntas con ella, ya no eres parte de nuestro grupo». Qué busca: imponer lealtad mediante el miedo al rechazo y a quedarse solo.
-Manipulación a los padres. Lo que dice: «Todos los papás dejan salir a sus hijos. Tú eres la única que no me deja hacer nada». Qué busca: generar culpa y presentar un límite razonable como una injusticia.
-Popularidad como instrumento de poder Lo que hace: Amenaza con divulgar un secreto o dejar de invitar a alguien para conseguir que obedezca. Qué busca: dominar mediante el temor a la humillación pública o a perder amistades.
-Evadir la responsabilidad. Lo que dice: «Yo le pegué porque él me provocó. Si no me hubiera molestado, no habría pasado». Qué busca: trasladar a otra persona la responsabilidad de su propia conducta agresiva.
-Manipulación digital. Lo que hace: Publica indirectas, difunde capturas privadas o amenaza con exhibir conversaciones. Qué busca: provocar ansiedad, vergüenza o presión social para obtener algo.
-Utilizar la amistad por conveniencia. Lo que dice:«Pensé que eras mi amigo. Si no me haces la tarea, ya no me hables». Qué busca: obtener un beneficio haciendo que el otro se sienta culpable por negarse.
-El silencio como castigo. Lo que hace: Deja de hablarle a su pareja o amigo hasta que acepta hacer lo que quiere. Qué busca: provocar angustia y conseguir que el otro ceda. No debe confundirse con pedir tiempo para calmarse.
-Mentir para evitar consecuencias. Lo que dice: «El maestro me tiene mala voluntad; por eso reprobé», aunque no haya cumplido con sus trabajos. Qué busca: evitar una consecuencia y construir una versión de los hechos que lo favorezca. Una explicación falsa aislada no demuestra un patrón de manipulación.
-Humillar para ganar estatus Lo que hace: Se burla de un compañero y luego dice: «No aguantas nada, era una broma». Qué busca: normalizar la agresión, evitar críticas y conservar una posición de poder en el grupo.
¿Cómo distinguir una conducta inmadura de una manipulación preocupante?
La clave no es etiquetar al joven, sino identificar si existe un patrón persistente de control, engaño, intimidación o falta de respeto por los límites ajenos.
Consultas 9933141178 y 9932058087