11/01/2026
🚨 Alertan sobre trabajos inadecuados que se están realizando en la Catedral Metropolitana de Xalapa. Especialistas advierten que ciertas intervenciones, lejos de conservar el edificio, podrían acelerar su deterioro si no se realizan con materiales y técnicas compatibles con su antigüedad.
El mortero de cemento no debe usarse en edificios virreinales. Aunque a simple vista parezca una solución más resistente o duradera, en realidad provoca daños graves al patrimonio histórico. Los inmuebles antiguos no fueron construidos con cemento, sino con morteros de cal, materiales mucho más flexibles y permeables. Cuando se introduce cemento moderno en estos muros, se genera una incompatibilidad: el material es demasiado rígido, lo que provoca grietas, desprendimientos y fracturas con el paso del tiempo.
Además, el cemento impide que los muros “respiren”. La humedad queda atrapada en el interior y esto acelera el deterioro de la piedra, los aplanados y la mampostería original. A ello se suma la aparición de sales, que terminan por desintegrar superficies históricas que habían resistido durante siglos. En la restauración patrimonial, más duro no significa mejor. Lo correcto es respetar los materiales originales y su forma de trabajar. Por eso, en edificios virreinales se deben usar morteros de cal, compatibles con la estructura antigua y con su comportamiento natural.
Restaurar no es remodelar. Usar cemento en inmuebles históricos puede parecer una mejora inmediata, pero en realidad acelera su deterioro. Cuidar el patrimonio implica elegir los materiales adecuados y entender que su conservación depende del respeto a su historia. —Xalapa Antiguo
De acuerdo con los criterios de restauración del INAH, los materiales de intervención deben ser compatibles con los originales y no alterar su comportamiento físico-químico.
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