26/09/2026
HAY HIJOS QUE LE PASAN POR ALTO TODO A UN PADRE QUE ESTUVO AUSENTE, PERO A MAMÁ LE RECLAMAN CADA EQUIVOCACIÓN COMO SI NUNCA HUBIERA HECHO NADA POR ELLOS
Hay dolores que una madre aprende a guardar en silencio porque no siempre encuentra cómo expresar cuánto le duele sentirse señalada por las mismas personas por las que algún día entregó tanto.
Cuando una familia se separa, algunos hijos pueden volver a acercarse al padre y encontrar explicaciones para comprender sus ausencias. Con mamá, en cambio, pueden ser mucho más exigentes, porque ella estuvo presente y sus errores formaron parte de la convivencia cotidiana.
Y quizá una de las experiencias más difíciles para una madre sea descubrir que su hijo puede recordar con absoluta claridad aquella ocasión en la que ella se equivocó, mientras muchas veces quedan en segundo plano todos esos momentos en los que estuvo ahí cuando más la necesitaba.
Porque mamá también tuvo preocupaciones, agotamiento, dificultades y días en los que no sabía cuál era la decisión adecuada.
No todo lo que hizo fue perfecto, pero muchas de sus decisiones estuvieron atravesadas por el deseo de proteger, cuidar y sacar adelante a sus hijos con los recursos que tenía en ese momento.
Con los años, puede llegar una comprensión diferente: una madre no debería quedar definida únicamente por aquello que hizo mal, sino también por todas esas pequeñas cosas que hizo durante tantos años y que, mientras sus hijos crecían, parecían simplemente parte de la vida cotidiana.
Porque estar presente cada día también es una manera profunda de amar.
Y quizás algún día un hijo pueda mirar hacia atrás y comprender que aquella mujer a la que tantas veces juzgó también era una persona con su propia historia, sus propias cargas y sus propios límites. Una mujer que también necesitaba comprensión, reconocimiento y un poco de la misma paciencia que tantas veces tuvo con él.
A veces, reconocer a mamá no significa afirmar que nunca se equivocó. Significa poder mirar la historia completa y reconocer que, junto a sus errores, también existieron amor, presencia, cuidado y esfuerzos que hicieron parte de nuestra vida.
Porque cuando miramos a nuestros padres únicamente desde aquello que faltó, podemos perder de vista todo aquello que sí recibimos.
crecer también consiste en dejar de mirar a mamá solamente desde el lugar de quien debía haberlo hecho todo bien y comenzar a verla como la mujer que fue antes de ser nuestra madre: con su historia, sus aprendizajes, sus heridas y las posibilidades que tuvo para hacer las cosas de la manera que pudo.
FRASE PARA ASENTAR
“Mamá, reconozco que no fuiste perfecta, pero también veo todo lo que hiciste por mí. Dejo atrás el juicio y elijo mirar nuestra historia completa con amor y comprensión.”