10/06/2026
Soltar la estructura que todos imaginan y que se suponía que debía darme éxito, muchas veces me hizo sentir miedo.
Dejar ese molde rígido de las aulas, oficinas, "trabajo", el camino lineal del mundo corporativo y las expectativas que el resto tenía sobre mi profesión... para mudarme a lo incierto, a la Selva, a las cascadas, al río, a la tierra, o ahora a sembrar mi propia realidad cerca del Manantial de Agua Sagrada que me vio crecer La Media Luna en El Jabalí. Para darle forma a proyectos que todavía confunden a los que solo ven la superficie: Escribir y crear canciones medicina para mi que mezclan el techno, el ritmo tumbado con la raíz, lienzos de arte experimentales texturizados con medicina y elementos orgánicos, el diseño estratégico de rutas por la Huasteca para acompañar a mis hermanitxs a conectar con la Naturaleza que tanto amo y el humito sagrado de un Temazcalito que nació del puro instinto en el patio gracias a mi maestro.
Porque nadie te asegura que fusionar la mercadotecnia con la intuición profunda y la naturaleza vaya a funcionar.
No hay un manual para coordinar todas las versiones que me habitan.
No hay mapas para transitar este puente exacto que atravieso entre la estrategia del marketing espiritual-digital, el arte surrealista, la naturaleza y la magia.
A veces ni siquiera sé cómo explicarle a los demás por qué elegí la autogestión, la auto observación, la auto sanación desde los 11años, la madera de pallets y el latido de la naturaleza sobre la comodidad de un escritorio convencional. Solo había un fuego dentro de mí que me gritaba que ya no cabía en los espacios donde tenía que apagar mi propia voz para encajar.
Y sí, a veces el día a día se vuelve caótico. Sostener mi agencia de viajes, mi música, los sitios web, la logística de los proyectos Holísticos, mi familia y un espacio místico requiere una fuerza que sigo descubriendo en mí.
Pero ya no es la frustración de estar atrapada en un molde ajeno. Ahora es la hermosa e incómoda libertad de construir una vida que todavía estoy aprendiendo a sostener con mis propias manos.
Sigo caminando. Sigo creando.
No porque tenga el destino completamente escrito o garantías firmadas. Sino porque, aunque el camino se transforme paso a paso, prefiero mil veces la incertidumbre de honrar mi propia medicina y escuchar mi corazón, que regresar a la comodidad silenciosa de una vida donde dejé de ser yo. Solo fluyendo con Dios que el ha Sido quien me ha llevado por este andar hermoso e impredecible que al final yo decidí antes de encarnar.
😌🌿💕
Gloria Sofía