19/06/2026
¿DEPRESIÓN: ESTAMOS REALMENTE SEGUROS DE SABER QUÉ ES?
En 2005, Thomas Insel, entonces director del National Institute of Mental Health de Estados Unidos, hizo una afirmación sorprendente ante la American Psychiatric Association.
Refiriéndose al manual diagnóstico utilizado por los psiquiatras, explicó que poseía una elevada fiabilidad, pero una validez prácticamente inexistente.
¿Qué significa esto?
La fiabilidad indica que dos especialistas, al observar los mismos síntomas, generalmente llegan al mismo diagnóstico.
La validez, en cambio, exige algo mucho más importante: que ese diagnóstico corresponda a una enfermedad biológicamente identificable, con características objetivas que permitan distinguirla claramente de quienes no la padecen.
Y aquí surge el problema.
Después de décadas de investigación y miles de millones de dólares invertidos, todavía no existe un análisis de sangre, una resonancia magnética ni un biomarcador capaz de confirmar objetivamente un diagnóstico de depresión mayor.
Por lo tanto, los diagnósticos continúan basándose principalmente en cuestionarios, síntomas referidos por el paciente e interpretación clínica.
Esto no significa que el sufrimiento de las personas sea imaginario o que la depresión no exista.
Sin embargo, sí significa que la ciencia aún no ha logrado identificar una firma biológica específica y universalmente reconocida que confirme la presencia de una enfermedad distinta, como ocurre con muchas otras afecciones médicas.
Quizás valga la pena preguntarnos si aquello que definimos como “depresión” no representa también una respuesta del organismo a condiciones de vida difíciles, estrés crónico, aislamiento social, mala alimentación, traumas u otros factores ambientales.
La pregunta sigue abierta.
Y nos recuerda cuán lejos está todavía la ciencia de tener todas las respuestas, especialmente cuando se trata de la mente humana.
¿Ustedes qué opinan?