24/06/2022
Pasión y un estilo de vida
Lo que nadie sabe de un boxeador es todo el trabajo de preparación previa antes de subir a un ring, el sacrificio que hace para lograr sus objetivos, levantarse temprano para salir a correr de 6 a 8 km diarios o saltar la soga, por 20-40 minutos diarios, practicar las combinaciones para luego hacer escuela de combate para practicar la técnica practicada antes, para luego el sparring donde se mide el poder y la inteligencia, pero también conlleva a mantener una dieta estricta donde se compromete a mantener un compromiso para no estar sufriendo a la hora de subirse a la báscula, donde uno tiene más miedo que la misma pelea, porque es un deshonor y la peor manera de perder, sin subir al ring.
No nos olvidemos de que también nos podemos lesionar y con ello es necesario tener un fisioterapeuta para evitar las lesiones o rehabilitarnos si nos pasa algo, sin olvidar que para que sea más efectivo siempre tiene que estar el Psicólogo deportivo quien se encargará de convencernos quien somos, y podemos hacer por nosotros en los momentos más complicados, pero para que funcione esta conexión de lo ya dicho anteriormente, es necesario el descanso correcto cada momento para recuperar energías.
Mi última presentación dio emoción a los cazadores de talento, donde te levantan los ánimos para volver a repetir lo uno puede hacer en el ring.
Uno acepta el reto a pesar de lo difícil que va ser, sabiendo el riesgo que trae, será por lo emocional que puedo estar o no se que será, tal vez el amor que no se va fácilmente a lo que te trajo alegría, momentos que marco mi vida, a pesar que puedo ser ingrato también por saber que en cualquier momento lo puedo hacer, mientras tenga las fuerzas y las ganas.
Acepto el reto de volver a pelear, la fecha el lugar queda en mi cabeza, pero será muy importante, ya les seguiré compartiendo más información de lo que se viene muy pronto.