20/09/2025
Las crisis cíclicas inherentes —como 1929 (desempleo del 25% en EE.UU.) o 2008 (13 billones evaporados, desempleo al 10%)— hunden a millones en la miseria, con rescates bancarios contrastando precariedad laboral: el 62% de la fuerza global es informal (OIT), mientras Amazon reportó 33 mil millones en ganancias (2022) con impuestos mínimos. Este ciclo de producción-consumo, con obsolescencia planificada, beneficia élites: 100 empresas generan el 71% de CO2 (CDP), amenazando desplazar 1.2 mil millones para 2050 (Instituto de Estudios para el Desarrollo).
Consecuencias cuantificables: OMS registra +25% en ansiedad/depresión desde 2019, afectando 615 millones; divorcios >40% en naciones avanzadas, con pobreza infantil 50% mayor en monoparentales; favelas brasileñas albergan 11 millones con homicidios 20 veces el promedio (IPEA). socavando cohesión social con protestas masivas en Chile, Colombia y Sri Lanka (2022-2023). En síntesis, ilustra un paradigma agotado, incapaz de conciliar abundancia con justicia distributiva