12/05/2026
No todo virus es una emergencia.
Pero toda desinformación sí puede convertirse en un riesgo.
En estos días se habla mucho del hantavirus y de “nuevos virus”. Pero antes de compartir una noticia, una captura de pantalla o un audio alarmante, hagamos una pausa.
El hantavirus no se transmite como un catarro común. Usualmente se asocia al contacto con o***a, excremento o saliva de roedores infectados. En el caso específico del virus Andes, se ha documentado transmisión limitada de persona a persona, principalmente por contacto cercano y prolongado. Aun así, las autoridades de salud han descrito el riesgo general para la población como bajo. (CDC)
La desinformación se mueve más rápido que muchos virus. Exagera riesgos, borra matices, genera miedo y puede llevar a decisiones incorrectas.
Antes de compartir, verifica:
1. ¿La información viene de una fuente oficial o confiable?
2. ¿Tiene fecha?
3. ¿Explica el contexto o solo busca asustar?
4. ¿Distingue entre riesgo individual, riesgo comunitario y brote localizado?
5. ¿Ofrece medidas concretas de prevención?
Cuidarnos también es comunicar bien.
La salud pública no necesita pánico.
Necesita información clara, responsable y basada en evidencia.
Comparte información, no miedo.