09/04/2026
Lo cierto es que al TEA nivel 2 y 3 con discapacidad intelectual se les debe separar del TEA nivel 1 porque cuando hay una discapacidad intelectual, ahi SI O SI estamos hablando de una neuropatología multifactorial y no de una neurodivergencia.
La neurodivergencia sería un cerebro que opera distinto, pero al fin un cerebro que aprende al nivel de un neurotípico o incluso a un nivel superior.
Pero la discapacidad intelectual es lo opuesto al cerebro neurodivergente porque no es un cerebro sano.
La discapacidad intelectual es solo una consecuencia de procesos neuroinmunometabólicos patológicos que ocurren en el organismo. La humanidad debe evolucionar no involucionar y que un niño no logre nisiquiera entender lo que es el peligro para salvar su propia vida, no es una neurodivergencia, es una discapacidad.
Lo ídeal es que al identificar el nivel de TEA con un manual diagnóstico basado en comportamientos, cuando tu hijo presenta una discapacidad intelectual, en ese momento también lo deriven al pediatra, al gastroenterólogo, al inmunólogo, al neurólogo para investigar la causa no de su autismo sino de su enfermedad diagnosticada como discapacidad intelectual asociada.
Decir que no existe el autismo severo, que no es enfermedad y que TEA es TEA, es lo mas ilógico, lo mas absurdo y lo mas carente de respaldo científico.
El autismo severo no duerme, el autismo severo sufre tanto que golpearse la cabeza es buscar alivio al incendio doloroso de la neuroinflamación. El autismo severo se hace adulto, los padres viejos, y el futuro triste e incierto.
Quizás pasen muchos años para que los niños con una enfermedad real reciban una atención médica REAL en lugar de fármacos para callar sus gritos. Yo me negué a esperar, me dí a la tarea de investigar la causa de la discapacidad intelectual de Keira y de todos sus síntomas que avisaban que había algo más que una condición del neurodesarrollo. Si, había mas y era mi responsabilidad averiguar. Después les contaré con detalle lo que he ido descubriendo.
Todos los días trabajo para que su discapacidad intelectual no le impida llevar una vida digna y feliz.
En comentarios les comparto artículos científicos con evidencia de patología neurológica, gastrointestinal e inmunológica en niños y jóvenes con autismo y discapacidad intelectual.