05/15/2026
La mayoría de las personas piensa en la saliva como algo “normal” del cuerpo… pero pocas veces pensamos en TODO lo que realmente hace.
Y no, no solo sirve para “humedecer” la boca.
La saliva forma parte de una de las primeras barreras de protección de tu cuerpo. Ayuda a proteger tejidos, participa en la digestión, regula el pH y contiene compuestos que incluso interactúan con el sistema nervioso y la percepción del dolor, como la opiorfina.
Por eso, cuando la saliva disminuye: por estrés, respiración oral, ansiedad, ciertos medicamentos, mala hidratación, alteraciones digestivas, etc… el cuerpo no solamente siente “boca seca”.
A veces también cambia la sensación en el esófago.
La mucosa queda más expuesta. Y síntomas como reflujo, ardor o irritación pueden sentirse mucho más intensos.
Por eso el reflujo no siempre es simplemente “mucho ácido”.
A veces también hay menos protección.
Y ahí es donde me gusta ver el cuerpo de forma más integrativa: entender que muchas veces los síntomas no vienen de una sola cosa aislada, sino de varios sistemas hablando entre sí al mismo tiempo. ✨