05/27/2026
Desde hace años vengo aprendiendo, a través de diferentes herramientas holísticas, que el cuerpo muchas veces expresa lo que emocionalmente venimos sosteniendo en silencio.
Y aunque un accidente es algo físico y real, también me llevó a hacer mucha consciencia sobre lo que estaba pasando dentro de mí en ese momento de vida.
Desde la mirada de Louise Hay, ThetaHealing y otras corrientes holísticas, la pelvis se relaciona con nuestra raíz, el sostén, la seguridad, los cambios importantes y cómo nos sentimos sostenidos emocionalmente.
Y la zona lumbar, especialmente L1, se relaciona con la presión, el miedo, la exigencia, la supervivencia y todo lo que sentimos que tenemos que cargar por mucho tiempo.
Y honestamente… cuando ocurrió el accidente, yo estaba atravesando exactamente eso.
Mudanza. Grandes cambios. Mucho movimiento interno. Incertidumbre. Y también el impulso de seguir adelante aun estando emocional y físicamente cansada.
Por eso hoy no vivo este proceso desde el castigo. Lo vivo desde la consciencia.
Como una oportunidad de escuchar más profundamente a mi cuerpo, bajar el ritmo, acompañarme con más amor.
Hoy me estoy acompañando con más suavidad, más presencia y más paciencia conmigo misma.
una de las afirmaciones que me acompaña.
“Me permito descansar sin culpa y sé lo que se siente estar sostenida aun cuando bajo el ritmo.”
Hoy te invito a escuchar a tu cuerpo.
Muchas veces él nos habla a través del cansancio, las emociones, el dolor o la necesidad de parar.
Porque el cuerpo siempre tiene un mensaje para nosotras… solo necesitamos aprender a escucharlo con más amor y consciencia 💜
Gracias por acompañarme en este proceso, te envío un abrazo energético 🌀
Con 💜
Yvette.