02/04/2026
Según estudios recientes en neurociencia, un abrazo prolongado activa la liberación de oxitocina (la hormona del amor), la cual reduce drásticamente los niveles de cortisol (la hormona del estrés) y fortalece el sistema inmunológico.
En esta jornada, los profesionales de la salud que brindaron atención integral de forma gratuita en la Sierra de San Luis ubicado al sur del Estado Falcón en Venezuela, motivaron a los presentes a abrazar a sus seres más cercanos.
Descubrieron que muchos de ellos estaban sumidos en la soledad o el dolor crónico, pero un abrazó lleno del amor de Dios activó los circuitos cerebrales que promueven la calma, regulan la presión arterial y generan un analgésico natural.
Fue una intervención que tocó la salud desde la corteza cerebral hasta el corazón.