09/09/2026
Virgen del Valle, Madre piadosa y protectora de los mares, estrella perenne del oriente venezolano: ante tu mirada serena elevamos nuestra plegaria sincera en este día de devoción y gracia.
Tú que habitas en el corazón de cada rincón insular y costero, guía nuestras manos, pensamientos y voluntades para que jamás desmayemos en la vocación del servicio al prójimo. Que el mar bravío se aquiete con tu manto y que su brisa nos recuerde siempre la dicha honda de tender la mano, de curar la herida, de aliviar la fatiga y de sembrar consuelo donde haya desconsuelo.
Madre de la esperanza y luz de nuestra tierra, infunde en nuestros hogares la serenidad, la concordia y el entendimiento sincero. Enséñanos a mirarnos como hermanos sin distinciones, a cultivar la querencia por nuestras raíces y a construir, con rigor, paciencia y entrega diaria, un horizonte digno para cada familia.
Te encomendamos la salud del cuerpo y el alma de toda Venezuela: acompaña a quienes sufren enfermedad, ilumina a quienes sanan y cuidan con vocación de servicio, fortalece los espíritus de quienes no se rinden y renueva las fuerzas de quienes día a día edifican el bien común desde el trabajo callado y generoso.
Permanece siempre como refugio firme en nuestras travesías. Bajo tu cobijo celestial ponemos nuestros desvelos, la paz de nuestra gente y el porvenir fecundo de nuestra patria.
¡Bendita seas hoy y siempre, excelsa Señora del Valle!