05/08/2026
Cuántas veces la vida te ha pedido un acto de fe?, ¿En cuantas ocasiones has sentido la sensación de había que saltar al vacío? No nos gusta sentir que algo no lo tenemos bajo control, no nos sentimos bien con la incertidumbre, y sin embargo la vida a menudo nos pone a prueba, situándonos ante el abismo y diciéndonos “vamos, salta”…
Nuestro cuerpo no está preparado para tirarse al vacío, no estamos programados para ello. Sin embargo todo viene como consecuencia del miedo ¿Miedo a qué? A perder algo, A fracasar, Al ridículo, A hacernos daño, A sufrir…
Son los miedos los que te mantienen atado/a a una hipotética seguridad con la que sabes que tampoco vivirás al 100% dando lo mejor de ti mismo/a. ¿Qúe harías si no tuvieras miedo?
Saltar al vacío no es tarea fácil, no nos enseñaron a hacerlo, por eso es tan difícil. Por eso requiere de un acto de fe, de creer en ti, de que todo saldrá bien. El problema es que has pasado algo por alto, y creo que lo has olvidado. Tú, como yo, nacimos más capaces de lo que creemos, nacimos brillando mucho más de lo que hoy brillamos, nacimos riendo y disfrutando tanto de la vida que si hoy pudiéramos volver a atrás y recobrar toda aquella felicidad nada nos frenaría para saltar a ese hipotético vacío que tenemos delante. No es que no seas capaz, es que has olvidado que eres capaz. No es que no puedas, es que has olvidado que puedes. Quizás lo único que necesitamos es que alguien nos lo recuerde y que confíe en nosotros. Es entonces cuando saltarás al vacío y es entonces también cuando te darás cuenta de que tenías unas fabulosas alas. – Texto de César Piqueras