17/05/2026
El sábado 16 de mayo hemos iniciado este bello seminario. Un espacio de encuentro donde el cuerpo se volvió pregunta, camino y respuesta. A través de la experiencia corporal, se abrió una exploración sensible de la relación entre cuerpo y mente, guiada con cuidado y presencia.
El recorrido tomó como inspiración distintas miradas filosóficas que, lejos de quedar en lo teórico, se encarnaron en el movimiento. Desde Sócrates, apareció la invitación a preguntarse desde adentro, a escuchar aquello que emerge sin apuro. Con Platón, se transitó la tensión entre lo ideal y lo vivido, entre las formas perfectas y la experiencia sensorial - emocional del cuerpo. Y con Aristóteles, el énfasis se posó en los sentidos, en el contacto directo con el mundo como fuente de conocimiento.
Cada ejercicio habilitó un tiempo singular: surgieron sensaciones, imágenes, recuerdos, y también modos propios de autorregulación. En el compartir, las experiencias individuales se entrelazaron, dando lugar a una construcción colectiva cargada de sentido.
Así, las filosofías clásicas se resignificaron en la práctica de la DMT, mostrando que el pensamiento también puede moverse, sentirse y transformarse en el cuerpo.