23/04/2021
Parte I
Sentía cómo sus movimientos eran cada vez más de él, anunciando su pronta llegada 🦁.
Yo me sentía puro útero y me dispuse a preparar lo importante (lo importante para mí, claro, era yo la que iba a parir): luces bajitas... una pelopincho porque no tenía bañera y sentía que necesitaba agua a mi alrededor, cosas ricas 😆, el plan B cómodo y seguro (porque los partos en casa siempre tienen plan B, no estamos taaan loquis🙄)... una palangana para recibir la placenta (me la imaginaba enorme, pero finalmente un tuppercito fue suficiente 💜). Mi pelota de esferodinamia ✨... me sentía preparándo todo para una fiesta 🎂
Mi bebé y mi útero habían crecido tanto dentro mío que no había espacio para cosas de más. 💆
✋ Quería que el equipo de parto hiciera algo sólo de ser necesario, pero que sino no hicieran nada. "¿Nada?", me decían. Me hablaban de "riesgos" de "por las dudas" de "probabilidades", de "pinches", de "anestesia", de "protocolos institucionales", me dijeron "bomba a punto de estallar" 😆 y yo qué se qué.
Yo sólo hablaba de parir, como paren las mamíferas y de usar toda la tecnología disponible sólo de ser necesario, ¿tan difícil podía ser? 🤷
🤓 Había transitado un largo camino en donde conocí muchos lugares diferentes, personas diferentes, hasta encontrar a las personas con las que me sentía a gusto para que nos acompañen a parir 💜 ACOMPAÑAR fue la palabra clave... (continuará 😉)
📸 En la foto estoy yo con cachorri de 38 semanas en la panza, y la escalera atrás con la que entrenaba todos los días... joda 😂 con la práctica de Yoga era más que suficiente! 😆...
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