20/08/2026
Para una persona mayor, una caída es mucho más que un tropiezo físico; puede ser el detonante de una pérdida de autonomía, fracturas complejas (como la de cadera) y un profundo temor a volver a moverse. La buena noticia es que la gran mayoría de los accidentes domésticos son predecibles y, por lo tanto, prevenibles.
La prevención del riesgo de caídas requiere un enfoque integral que combine la salud personal y la adaptación del entorno. Aquí te compartimos tres pilares fundamentales para mantener pasos firmes:
Actividad física y equilibrio:
El sedentarismo debilita la masa muscular (sarcopenia). Ejercicios de bajo impacto controlados, como el taichí, la gimnasia asistida o las caminatas diarias, fortalecen las piernas y mejoran la propiocepción (la capacidad del cuerpo de ubicar su posición en el espacio).
Entornos despejados y seguros:
En el hogar, las alfombras sueltas, los cables atravesados y la iluminación deficiente son los principales enemigos. Es vital instalar barras de apoyo en baños, usar calzado cerrado con suela antideslizante y asegurar pasillos libres de obstáculos.
En Cohabitam, la arquitectura e interiorismo están rigurosamente diseñados bajo estándares internacionales de accesibilidad y seguridad, combinando un ambiente cálido de hotel con la infraestructura de prevención que nuestros residentes necesitan para desplazarse con total libertad y confianza.