29/09/2026
Si salís de una sesión sin entender qué pasó, falta una parte del tratamiento.
Porque hacer láser no es acostarte, recibir disparos y esperar a que algún día el pelo desaparezca.
Durante una buena sesión pasan cosas.
Sentís calor. Sentís pinchacitos. La piel puede mostrar un end-point.
Después el pelo parece seguir creciendo, sube, se desprende y recién ahí empezás a ver la reducción que dejó esa sesión.
Y todo eso te lo tienen que explicar.
También te tienen que preguntar por tu piel, por tu pelo, por cómo respondiste la última vez y ajustar el tratamiento en función de eso.
Porque no todas las pieles son iguales.
No todo el pelo responde igual.
Y una sesión tampoco debería ser igual a la anterior.
En CASA PUAN somos bastante intensas con esto: queremos que entiendas qué estamos haciendo y por qué.
Cuanto más sabés sobre tu tratamiento, más fácil es darte cuenta cuando algo está bien hecho… y cuando te están vendiendo humo.
Información mata chamuyo.
Y láser bien usado mata pelo.
Guardá este carrusel. Te sirve acá y en cualquier otro centro.
Definitiva. De verdad.