04/08/2026
En relación al bullying… Podría pensarse que cuando la autoridad simbólica se desdibuja, la agresión no encuentra cauce ni regulación. Se vuelve un ruido cotidiano, una forma de estar en el mundo donde el adulto, lejos de alojar o sostener la ley, encarna la misma agresividad que después pretende sancionar.
En este escenario, el llamado “bullying” no es un fenómeno aislado de la escuela; es el síntoma de una época.
Ahí donde la palabra del adulto pierde su función amparadora y estructurante, el niño queda expuesto. Y podría pensarse que frente al desborde de la violencia de la época, la víctima suele quedar atrapada en una posición de sujeción y no-respuesta: no por cobardía, sino por inhibición, por el aplastamiento subjetivo de no contar con un Otro que nombre, limite y aloje.
Definitivamente pensar la infancia implica interpalar la posición con la que habitamos el mundo adulto…