10/10/2026
Hoy desde la APGCABA reafirmamos nuestro compromiso con una concepción de la salud mental como derecho humano fundamental y como parte inseparable del derecho integral a la salud.
En momentos especialmente críticos para nuestro sistema sanitario, hablar de salud mental no puede reducirse a una fecha del calendario. Implica defender políticas públicas, servicios accesibles y de calidad, equipos interdisciplinarios y condiciones adecuadas para quienes necesitan atención y para quienes todos los días sostienen el sistema de salud.
La Ley Nacional de Salud Mental 26.657 y la Ley 448 de Salud Mental de la Ciudad de Buenos Aires constituyen marcos fundamentales para esta tarea. Ambas reconocen la salud mental desde una perspectiva de derechos, promueven el abordaje interdisciplinario, el trabajo en red, la atención comunitaria y el respeto por la dignidad y la autonomía de las personas.
Por eso, frente a los debates y proyectos que actualmente atraviesan las políticas de salud mental, sostenemos que cualquier modificación normativa debe partir de un principio irrenunciable: ampliar derechos, fortalecer la atención y garantizar respuestas adecuadas a las necesidades de la población, sin retroceder en los avances alcanzados.
La salud mental necesita inversión, dispositivos adecuados, equipos completos y políticas sostenidas en el tiempo. Necesita fortalecer el primer nivel de atención, los hospitales generales y los dispositivos comunitarios. Necesita profesionales suficientes y jerarquizados, con condiciones laborales dignas para poder brindar una atención de calidad.
Pero, fundamentalmente, necesita que las personas sean escuchadas y puedan participar en las decisiones que afectan sus vidas. En línea con el eje propuesto este año por la Organización Mundial de la Salud, creemos que la experiencia de quienes atraviesan situaciones de sufrimiento psíquico, de sus familias y de los trabajadores de la salud debe ocupar un lugar central en la construcción de las políticas públicas. (OMS)
Porque no hay salud mental sin derechos.
No hay salud mental sin acceso.
No hay salud mental sin políticas públicas.
No hay salud mental sin trabajadores reconocidos y equipos interdisciplinarios.
No hay salud mental sin comunidad.
Y no hay transformación posible si quienes trabajan y quienes utilizan los servicios no son parte de las decisiones.
Desde la APGCABA, convocamos a profesionales, trabajadores de la salud, usuarios, familiares, organizaciones sociales y a toda la comunidad a defender la salud mental como un derecho y a sostener las leyes que la protegen.
En tiempos de incertidumbre, nuestra respuesta es más derechos, más salud pública, más equipos y más comunidad.
Defender la salud mental es defender la vida, la dignidad y los derechos de todas las personas.
Comisión Directiva