30/09/2026
¿Comprás suplementos? Antes de creerle al frente del envase, dalo vuelta. Esta es la guía rápida que te prometí en el reel 👇
1. Mirá la porción. ¿La cantidad indicada corresponde a una cápsula, dos o a la dosis diaria sugerida? Ese detalle cambia toda la lectura.
2. Buscá cuánto aporta del ingrediente que te interesa. Si dice «citrato de magnesio 500 mg», no significa que estés tomando 500 mg de magnesio elemental. Buscá cuánto magnesio aporta realmente.
3. Revisá la forma. No alcanza con que diga «magnesio» o «vitamina B12»: fijate qué forma contiene el producto.
4. Si tiene plantas, distinguí polvo de extracto. Y, si habla de un extracto estandarizado, buscá a qué compuesto y en qué proporción.
5. Desconfiá de las mezclas que no detallan cantidades. Una lista larguísima de ingredientes suena atractiva, pero necesitás saber cuánto hay de cada uno.
6. Revisá el producto completo. Fecha de vencimiento, ingredientes adicionales y datos de registro. Si tomás medicación o ya usás otros suplementos, también hay que mirar posibles interacciones y dosis duplicadas.
La etiqueta no te dice por sí sola si vos necesitás ese suplemento. Pero aprender a leerla evita que elijas solo por una promesa linda o por el número más grande del envase.
📌 Guardá esta guía para tenerla a mano la próxima vez que vayas a comprar. ¿Hay alguna etiqueta que te genere dudas? Contame cuál y la podemos analizar en otro reel.