16/09/2026
Cuando un niño tiene fiebre, corremos al pediatra. Pero cuando llora sin parar, se enoja o se encierra en sí mismo… ¿qué hacemos?
Las emociones de tus hijos también necesitan atención. Criar con conciencia es aprender a leer sus emociones como señales, no como problemas.
Aprender nosotros a reconocer y gestionar lo que sentimos sienta el ejemplo para las infancias. Enseñarles que ninguna emoción es peor o mejor que otra, y que cada una cumple una función, es un aprendizaje invalorable si se incorpora desde pequeños.
Los llantos descontrolados, berrinches o alteraciones bruscas de humor pueden ser grandes oportunidades para ayudarlos a gestionar sus frustraciones y acompañarlos desde la paciencia y el amor.
Desde nuestra obra social te acompañamos en ese camino: consulta al CeMAP más cercano ante cualquier inquietud, porque el bienestar emocional también es salud.
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