25/08/2026
Sanar la relación con mamá no significa negar lo que dolió, justificar lo que pasó ni obligarte a sentir algo que todavía no sentís.
Desde la mirada de las Constelaciones Familiares, mamá representa nuestro primer vínculo con la vida. A través de ella llegamos al mundo y, simbólicamente, tomamos de ella la fuerza para ocupar nuestro lugar y avanzar.
Por eso, cuando existe dolor, distancia, rechazo o asuntos pendientes en este vínculo, muchas veces podemos sentir que algo dentro nuestro también queda detenido.
Sanar puede comenzar cuando dejamos de luchar contra nuestra historia y podemos mirarla con mayor comprensión. Reconocer a mamá como fue, con sus posibilidades y sus propias heridas, no significa aprobar sus acciones. Significa dejar de cargar con aquello que no nos corresponde.
A veces sanar no es acercarse.
A veces es poner límites.
A veces es perdonar.
Y otras veces simplemente es aceptar que nuestra historia fue como fue y elegir qué hacemos con ella a partir de ahora.
Porque cuando hacemos las paces con nuestro origen, podemos empezar a mirar nuestra propia vida desde un lugar diferente.
¿Hay algo de tu vínculo con mamá que sentís que todavía necesita ser sanado?
En AIME creemos que cada proceso es único y merece ser acompañado con respeto y amor.