20/01/2026
Durante el verano, el aumento del calor y la humedad favorece la presencia de insectos, por eso las picaduras se vuelven más frecuentes. En la mayoría de los casos provocan picazón y enrojecimiento, pero algunas pueden generar inflamación marcada, dolor persistente o reacciones más intensas.
Cuando la molestia no mejora, la zona se enrojece cada vez más, aparece calor local, secreción o el malestar se extiende, es importante no automedicarse. Un tratamiento adecuado y a tiempo ayuda a aliviar los síntomas y a prevenir complicaciones, especialmente en niños y personas con piel sensible o antecedentes alérgicos.
📍Ante cualquier duda, acercate a la farmacia y consultá para recibir la orientación adecuada.