04/04/2026
Por mi culpa…
es una frase que muchas veces repetimos en silencio.
Detrás de un gran dolor
suele aparecer el peso de la culpa.
La culpa de lo que hice,
de lo que no hice,
de lo que no supe,
de lo que no pude.
Y cuando nos quedamos instalados ahí,
empieza, muchas veces sin darnos cuenta, el castigo:
boicotearnos, porque sentimos que no merecemos!
Pero la culpa no está para condenarte.
Está para algo mucho más importante:
reconocer, reparar y aprender.
Sanar es poder mirar eso que dolió,
hacerte cargo sin destruirte
y empezar a hacer las paces con vos.
Si estás cargando con una culpa,
quizás ya es momento de soltarla…
y permitirte empezar de nuevo 🤍
Soy terapeuta y acompaño procesos de ansiedad y transformación emocional.
Si sentís que este tema te toca, podés escribirme por privado.