24/04/2026
Esto es una mentira. No todo lo que ves en redes es tan real como parece.
Me levanto a las 6… pero muchas veces me quedo dormida y lo llevo en pijama al cole a Beni.
Entrenar a las 7 de la mañana está buenísimo… pero no me pasa casi nunca porque no me dan los horarios.
A veces desayuno panqueques hermosos y completos… pero muchas otras veces termino tomando whey, yogur proteico o comiendo una barrita en el auto antes de entrar al trabajo.
Subo ejercicios entrenando… pero cuando le mandé los videos a mi perso me corrigió casi todos. Perfecto no estaba casi ninguno.
Almorcé algo armado… pero en realidad era lo que había quedado de la noche anterior.
En el consultorio muestro registros prolijos… pero no todos los pacientes traen registros, ni todos hacen comidas perfectas.
Termino agotada. Eso sí es real.
La merienda también es real: intento resolverla rápido. A veces no hay panqueques; hay mate, galleta de arroz, huevos revueltos así nomás y una mandarina.
En la cena comí pescado… pero confieso que me cuesta muchísimo incorporarlo. Lo comí porque había.
Hacer skincare no es algo que ame. Muchas veces me da paja, así que cuanto menos producto me pueda poner, mejor.
Me gusta dormir en pijama y con medias.
Y tengo el sueño muy liviano.
Así que no, no todo lo que ves en redes es la vida real completa.
A veces mostramos una versión más estética, más ordenada o más “ideal”, pero atrás también hay corridas, cansancio, cosas improvisadas, comidas simples, errores, fiaca y días normales. No te compares con lo perfecto.
Consumí más realidad.