03/05/2026
Había una vez un hospital donde todo parecía estar bajo control. Las manos trabajaban sin parar, los guantes se colocaban, los equipos funcionaban y todo fluía. Y sin embargo… había algo que nadie veía. No hacía ruido, no avisaba, no parecía peligroso. Solo esperaba...
En ese hospital, dos manos inseparables Manuel y Manolo hacían todo: atendían, tocaban, resolvían. Sabían que su trabajo era importante, pero a veces, en medio de la rutina, solo un segundo, pasaban cosas…
Y en ese segundo, sin que nadie lo notara, algo más se PASABA con ellos, Boss y el 0,1%: los secuaces. Pequeños. Invisibles. Silenciosos. Se subían a las manos, viajaban por las superficies y encontraban nuevos lugares donde quedarse. El entorno también jugaba su parte: barandas, mesas, monitores… objetos que parecían inofensivos, pero que podían guardar más de lo que mostraban.
Y así, sin querer, lo que no se veía empezaba a pasar de uno a otro: a un paciente, a otro, al equipo. Una cadena que comenzaba con algo tan simple como no detenerse a tiempo.
Se parte en esta campaña de Higiene de Manos 2026, de la captura de los secuaces para que no se reporten con Final Bicho Boss y asi evitar la resistencia.
🛡️ Higiene de manos siempre. Actuar salva vidas.
Y como en toda buena historia, nada de esto hubiera sido posible sin quienes ayudaron a darle forma.
A la artista y colega que, con sus manos, crearon a estos pequeños personajes al crochet, puntada a puntada con el mismo entusiasmo, manija y compromiso con el que creamos la historia con la Lic. Marisa Reliñeo. Y a Virginia Gonzalez, Supervisora de Enfermería quien aporto parte de los materiales que les dieron cuerpo y presencia. Porque esta historia no se construyó sola. Se hizo en equipo. GRACIAS 👐 🤝
Y esto recién empieza…
Continuará...