20/12/2019
Vivimos en una era donde la información y la comunicación se han convertido en un factor clave de nuestro día a día. Los dispositivos electrónicos desempeñan un rol fundamental en nuestras actividades tanto productivas, educativas y de entretenimiento. Sin embargo, debemos tener en consideración que cada artefacto tecnológico que operamos, por más pequeño que sea, además de funcionar gracias a su energía de carga (energía eléctrica, solar, eólica), también esta absorbiendo la energia vital de nuestro cuerpo energético (aura, chakras, órganos, células, etc.)
Estos dispositivios electrónicos tienen componentes como el óxido de indio y estaño que se utilizan para la creación de pantallas lcd/led, que podrían tener efectos contraproducentes en el organismo cuando están en interacción constante con las personas. Dichos elementos continúan con sus respectivos procesos químicos, y para ello necesitan energía vital o Prana.
Toda manufactura humana tiene su beneficio y su efecto colateral, siendo estos últimos de menor publicidad y promoción. Estudios recientes indican que entre los padecimientos humanos a la hora de utilizar estos artefactos o smartphones se encuentran los siguientes: sequedad de ojos, falla de memoria, disminución en la capacidad para aprender, insomnio, reducción en la producción de melatonina, mayor probabilidad de caer en la depresión, neuralgia occipital, problemas de postura y de respiración, entre otros.
Protector de energía vital en dispositivos electrónicos
Realizamos este diseño, para detener la fuga de energía vital que se da a través de los dispositivos electrónicos que usamos en nuestras actividades diarias, y que afectan a nuestros seres queridos, plantas, mascotas y a nuestro entorno en general.
Funcionamiento.- Al colocar el diseño sobre la parte posterior del smartphone, computador, procesador personal, GPS, televisor, router, notebook, tablet, relojes inteligentes etc. se evitan todas las posibles fugas de energía vital.
Como estudiantes de la energía sutil, corroboramos que dichos dispositivos consumen la energía vital de cualquier ser vivo, ya sea de personas, animales y plantas. Su uso cotidiano produce alteraciones en el ser humano, imperceptibles a simple vista, pero que generan gran impacto en el tiempo; por ejemplo la pérdida de fuerza física en brazos y manos; cambios en la actividad cerebral y en la velocidad de reacción así como modificaciones en los patrones de sueño.
A continuación colocamos alguna imagenes ilustrativas.