18/08/2026
Quizás estamos demasiado enfocados en aprender a moderar cuánto comemos, cuando primero deberíamos preguntarnos qué estamos comiendo.
Los alimentos mínimamente procesados suelen aportar características —como mayor volumen, fibra, proteína y necesidad de masticación— que favorecen las señales de saciedad.
En cambio, muchos alimentos hiperestimulantes están diseñados para ser extremadamente fáciles y placenteros de consumir, haciendo que dependamos mucho más del control consciente para detenernos.
No se trata de prohibirlos ni de pensar que “no tienen lugar”. Se trata de entender que no todos los alimentos hacen igual de fácil regular el tamaño de la porción.
A veces, la estrategia no es aprender a comer menos de determinados alimentos.
Es comer más frecuentemente alimentos que nos ayuden a saber cuándo parar.