El tratamiento funciona haciendo una fuerte conexión entre cuerpo y mente. Nuestra historia emocional no resuelta está fuertemente correlacionada con bloqueos en el cuerpo físico. Por lo tanto, el método no sólo trata problemas de disfunción motora relacionados con discapacidades físicas, sino que también trabaja en la dimensión mental. En la sesión, el cuerpo del paciente se mueve suavemente, cre
ando un diálogo rico y reflexivo entre el profesional y el paciente. El movimiento regresa a las partes del cuerpo en las cuales se cortó o se detuvo la comunicación debido a una lesión, a dolor o a problemas emocionales. La sesión es intensiva, con un sinfín de material nuevo y permite que el paciente adquiera nuevos conocimientos dentro suyo.
Una idea principal sobre la cual se basa el método es que el sistema nervioso central, además de servir como sistema de monitoreo, también entrega nueva información del cuerpo a la mente, directamente al subconsciente en la parte sensorial del cerebro. El cerebro lógico es un obstáculo cuando se trata de información desconocida; la parte sensorial del cerebro evita este obstáculo.
Esta recepción directa evoca un proceso de aprendizaje inusual, profundo e intensivo en el que se enfatiza la capacidad natural del cuerpo para curarse a sí mismo. El método es intuitivo y divertido. No venimos con el conocimiento de lo que se supone que debe suceder, pero hacemos preguntas y facilitamos un entorno en el que pueden llegar las respuestas. Avishai Pollac
Llegó al ILM como paciente, se incorporó al programa de formación en 2012 y hasta 2020 ha estado acompañando a Ilan Lev y a la escuela ILM como practicante, director de escuelas internacionales y como asistente de los cursos de certificación. "Ante todo, nuestro tratamiento es una sesión de diálogo entre personas, un tipo de comunicación no verbal que nos da el privilegio y la capacidad de afectar a los demás y mejorar sus vidas".