24/05/2026
¿Tenés una fiesta, reunión o salida y sentís que “vas a romper todo” lo que venías construyendo? Respirá. No te tenes que andar castigando, se trata de buscar un equilibrio.
Mi consejo: no llegues con el estómago vacío. Antes de salir podés comer una fruta, un yogurt, unas tostadas integrales , unosnrollitos de jamon con queso, algo que te ayude a llegar más tranquila.
Cuando estés ahí, servite en un plato o servilleta. Elegí conscientemente suele ayudarnos más que ir picoteando de toda la mesa sin registrar cantidades, ni qué comemos. Pasando de lo dulce a lo salado y mezclando. Eso nos terminará hinchando, y luego viene la culpa.
Lo más importante: disfrutá. La comida no tiene que ser el centro ni generar estrés. Compartí, reí, conversar y crear recuerdos también nutre.
Una comida no define todo tu esfuerzo. Lo importante es lo que hacés la mayor parte del tiempo.
Disfrutá la fiesta y después seguí con tu camino ❤️