03/06/2026
DERMATITIS ATÓPICA
La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel, no contagiosa, caracterizada por sequedad extrema, lesiones en forma de eccema y picor intenso. Provoca brotes recurrentes y suele manifestarse principalmente en la cara, el cuello y los pliegues de codos y rodillas.
Síntomas principales:
▪︎Picor intenso (prurito) que puede alterar el sueño.
▪︎Piel seca, agrietada o escamosa.
▪︎Erupciones que cambian de color (rojizas en pieles claras, violáceas o grisáceas en pieles oscuras).
▪︎Inflamación y, en casos de rascado constante, engrosamiento de la piel.
Causas y factores desencadenantes:
Aunque su origen exacto es una combinación de factores genéticos y del sistema inmunológico, la piel atópica carece de ciertas proteínas que forman su barrera protectora, haciéndola más vulnerable. Los brotes suelen ser desencadenados por:
Clima: Aire seco, calor excesivo o frío extremo.
Irritantes: Jabones fuertes, detergentes, perfumes o telas ásperas como la lana.
Alérgenos: Ácaros del polvo, polen o caspa de mascotas.
Recomendaciones de cuidado diario:
Duchas cortas: Utiliza agua tibia (evita el agua muy caliente) y geles sin jabón o de pH ácido.
Hidratación profunda: Aplica crema hidratante o emoliente inmediatamente después del baño para retener la humedad en la piel.
Evita factores de riesgo: Mantén un ambiente fresco, utiliza ropa de algodón suave y elimina etiquetas que puedan rozar.
Opciones de tratamiento:
Si bien no tiene cura, existen tratamientos muy eficaces para controlar la enfermedad:
Tópicos: Cremas con corticoides o inhibidores de la calcineurina recetados por tu médico para reducir la inflamación y detener el brote.
Sistémicos y biológicos: Indicados por un dermatólogo para casos moderados a severos que no responden a las cremas convencionales.