25/03/2026
Luz, luz, luz…
En los momentos de oscuridad la luz se hace presente para recordarles que no se dejen envolver por las sombras. Sus propias sombras están ahí, pero si logran abrazarlas e integrarlas con la luz que ya son, todo será más permeable, o sea, la luz de afuera hacia adentro podrá incorporarse e incrementar la interior.
Por eso hermanos míos abrazar sus “errores””, “metidas de pata”, “equivocaciones”, “malas decisiones” según ustedes, porque según nosotros solo son decisiones, acciones tomadas desde un cierto nivel de conciencia en un momento x de sus vidas, saber actuar en consecuencia es hacerse responsable de esas acciones o actitudes, no juzgar, no echarle las culpas al otro, demuestra cuán grande sois en realidad.
Mirar el error ajeno deja mucho que desear. Si primero me pongo en el lugar del otro antes de prejuzgar, todo sería mucho más ameno y llevadero; se podrían evitar muchas faltas de amor y de respeto hacia los demás. Y mirar hacia atrás, y perdonarse, y abrazarse también es parte del proceso de evolución.
Si viven en el dolor del pasado y buscando causales no podrán avanzar y ¡Cuánto se pierden por no avanzar! El tiempo en la tierra es finito y muy valioso ¡aprovéchenlo!
Dejar atrás las cargas del pasado, solo es posible si están decididos a hacerlo. Permitir nuestra guía y asistencia desde la luz, también.
Por eso, permítanse y permítanme ayudaros. Hoy y siempre estaré con vosotros. Hoy y siempre mi corazón desangrante los espera, pero no para llorar por lo que no fue, sino para celebrar el Amor y lo que si puede llegar a ser si caminan por la senda que les marco iluminándola con pétalos dorados del amor de Dios, con pétalos rojos de María Magdalena y los rosas del amor de mi amada Madre María. Ella los abraza y les agradece por estar en estos tiempos de dolor y de nostalgia acompañándola desde los pies de la cruz, pero Ella y María Magdalena les invitan a caminar desde la tumba vacía porque allí no estoy. Estoy más vivo que nunca y renazco en sus corazones en esta nueva sagrada semana. Déjenme anidar allí. Hágannos un lugarcito, que allí somos felices y gratamente los podemos inspirar a vivir desde la mirada Crìstica y Mariana, desde el amor y la compasión, desde el “mirarse a los ojos y te veo”, desde el “te abrazo y siento el amor en tu corazón”, desde el anímate a caminar conmigo, con nosotros, que jamás, pero jamás te dejaremos solo/a.
Abrázate a nuestros mantos, con solo tocar las túnicas quedaran salvos y sanos porque la fe hace milagros.
Luz y amor para ti.
Luz y amor para el grupo de almas que te acompaña.
Gracias por estar, gracias por perseverar en el amor.
Maestro Jesús, más vivo que nunca.
(Mensaje canalizado a través del canal de luz de Viviana Elizabeth Laborde, 24 /3/2026, 19,55 hs)